El ajedrez para mayores y en residencias: cómo dirigir un taller que estimule la memoria
Entre los juegos de mesa para personas mayores, el ajedrez ocupa un lugar aparte: se juega entre dos, sin azar, y ofrece una dificultad que se adapta a cada uno. Los grandes estudios asocian este tipo de afición a un mejor envejecimiento cognitivo. En una residencia, un taller regular, en grupo reducido y con reglas flexibles, es la fórmula más sencilla de poner en marcha.
Juegos de mesa para personas mayores: por qué el ajedrez
Los estudios de población sobre el envejecimiento rara vez miden el ajedrez por separado, pero coinciden en un punto: las aficiones que exigen un esfuerzo mental regular se asocian a menos demencias. El estudio australiano ASPREE es la ilustración más reciente.
Wu et al., 2023 · JAMA Network Open
Lifestyle Enrichment in Later Life and Its Association With Dementia Risk
- Quiénes
- 10 318 australianos de 70 años o más (estudio ASPREE-ALSOP)
- Tipo
- Cohorte observacional, seguimiento de unos 10 años · nivel de evidencia: moderado (asociación)
- Resultado
- Las «actividades mentales activas» (juegos, cartas o ajedrez, crucigramas, puzles) se asocian a un riesgo de demencia un 9 % menor por nivel de frecuencia (HR 0,91); las actividades de lectura y escritura, un 11 % (HR 0,89). Las actividades sociales no se asocian al riesgo.
- Lo que el estudio no dice
- Voluntarios sanos, casi todos de origen europeo; causalidad inversa no descartada.
El Bronx Aging Study (Verghese et al., NEJM, 2003), realizado con 469 personas de más de 75 años, ya asociaba los juegos de mesa, la lectura, la música y el baile a un riesgo menor. Estos trabajos no prueban que el juego proteja, como explicamos en la página ajedrez y alzhéimer, pero justifican proponer estas actividades a quienes las disfrutan.
Además, el ajedrez tiene ventajas prácticas para un público de edad avanzada:
- nada de azar: cada uno controla la partida, lo cual resulta gratificante;
- un ritmo libre: sin reloj, se toma el tiempo que haga falta;
- una memoria antigua: muchos residentes aprendieron las reglas en su juventud;
- un vínculo entre generaciones: nietos, voluntarios y residentes comparten el mismo juego.
Dirigir un taller de ajedrez en una residencia, paso a paso
Un taller se construye con el equipo: animador, terapeuta ocupacional, psicomotricista o psicólogo según los centros, y a veces un voluntario de un club cercano. Muchos clubes de ajedrez colaboran con centros de mayores; el club local suele ser el mejor punto de partida para encontrar a alguien que dirija la actividad.
- Identificar a los participantes. Antiguos jugadores, curiosos, personas a las que les gustan los juegos de cartas. Bastan de cuatro a ocho participantes.
- Evaluar de forma sencilla. ¿Quién conoce las reglas? ¿Quién ve bien las piezas? ¿Quién se cansa pronto? La opinión del terapeuta ocupacional ayuda a adaptar el material.
- Fijar una cita regular. Una sesión semanal, el mismo día, a la misma hora: la regularidad forma parte del beneficio.
- Estructurar la sesión (unos 45 minutos). Bienvenida y repaso de la sesión anterior (5 minutos); pequeño ejercicio colectivo en un tablero grande, por ejemplo un mate en una jugada (10 minutos); partidas libres o minipartidas por parejas (25 minutos); cierre distendido (5 minutos).
- Flexibilizar las reglas. Se permite deshacer jugadas, con la ayuda del animador, partidas por equipos. El objetivo es el placer y el intercambio.
- Variar. Partidas famosas contadas, el problema del día expuesto, torneo amistoso una vez por trimestre, encuentro con un colegio.
Consejo para el animador. Para quienes nunca han jugado, empezar por la «batalla de peones» (solo peones; gana el primero que llega al final). En una sesión, todo el mundo juega.
Para los residentes con la memoria más afectada, las formas simplificadas descritas en la página juegos de estimulación cognitiva para el alzhéimer son más adecuadas que la partida completa. Y para entender qué retienen los jugadores y por qué, véase la página ajedrez y memoria.
El material adecuado
- Piezas bastante grandes y con peso, fáciles de coger y que no se caen al menor gesto.
- Un fuerte contraste entre las piezas claras y las oscuras, y entre las casillas.
- Un tablero estable, colocado sobre una mesa a una altura adecuada para las sillas de ruedas.
- Un tablero mural o de demostración para los ejercicios colectivos.
- El reloj es opcional: en este contexto estresa más de lo que ayuda.
Lo más sencillo es partir de un conjunto completo de tablero y piezas, listo para jugar, eligiendo un tamaño de piezas cómodo para unas manos y unos ojos de edad avanzada.
Juegos para personas mayores en grupo: comparativa
| Juego | Jugadores | Qué solicita | Dificultad de entrada | Ventaja en una residencia |
|---|---|---|---|---|
| Ajedrez | 2 (o equipos) | Planificación, atención, memoria | Alta sin adaptación | Gratificante, sin azar |
| Damas | 2 | Anticipación, atención | Media | Reglas a menudo conocidas |
| Dominó | 2 a 4 | Emparejamiento, cálculo sencillo | Baja | Fichas grandes, por turnos |
| Juegos de cartas (brisca, chinchón) | 2 a 4 | Memoria de trabajo, cálculo | Media | Muy familiares, sociables |
| Bingo | Grupo | Escucha, atención | Muy baja | Accesible para casi todos |
| Scrabble | 2 a 4 | Lenguaje, vocabulario | Media | Estimula el lenguaje |
| Rummikub | 2 a 4 | Lógica, combinaciones | Media | Fichas fáciles de manipular |
Un buen taller rota los juegos: cada uno encuentra el suyo y la variedad mantiene viva la curiosidad.
Juegos para una persona mayor que vive sola
Para una persona mayor que vive sola, la cuestión es doble: ocupar la mente y mantener el contacto con otros. El ajedrez responde a ambas.
- Los problemas de ajedrez: un «mate en dos» al día, sacado de un libro o de un periódico, se resuelve en solitario, a su ritmo.
- Repasar partidas comentadas: un placer de lector, con el tablero sobre la mesa.
- Jugar en línea en una tableta, contra el ordenador o contra otros jugadores, preferiblemente en partidas lentas o por correspondencia.
- Unirse a un club: muchos clubes acogen a jugadores jubilados durante el día; suele ser la mejor solución contra el aislamiento.
Lo que conviene tener presente
- Los estudios citados muestran asociaciones, no una protección garantizada contra el deterioro.
- Un juego que pone repetidamente en dificultades puede desanimar: la dificultad debe seguir siendo un placer.
- El juego no sustituye ni la actividad física, ni el seguimiento médico, ni la corrección de la audición y la vista, mejor establecidas como factores de prevención.
Preguntas frecuentes
¿Cómo entretener a las personas mayores?
Partiendo de sus gustos y de su historia: juegos de mesa conocidos, música, lectura compartida, jardinería, salidas. Las actividades regulares y compartidas, a un ritmo cómodo, son las más apreciadas. El ajedrez conviene a los antiguos jugadores y a los curiosos, con reglas flexibles si hace falta.
¿Cómo estimular la memoria de las personas mayores?
Con actividades variadas y regulares que exijan un esfuerzo mental agradable: juegos de mesa, lectura, conversación, aprendizaje de una actividad nueva. Los estudios asocian estas aficiones a un mejor envejecimiento cognitivo, sin poder garantizar un efecto protector.
¿Qué juegos para una persona mayor que vive sola?
Los problemas de ajedrez, los crucigramas, los solitarios de cartas, los puzles o el juego en línea en una tableta. Para combatir también el aislamiento, un club de ajedrez o de bridge, o un taller de barrio, aporta además el contacto con otros jugadores.